El rechazo al tractor, símbolo de la administración distrital, es el repudio a William Dau por parte de los cartageneros. Las comunidades están demostrando que se cansaron de Dau y su incompetencia. El alcalde hoy ve con preocupación que su imagen negativa sigue subiendo mes tras mes sin que logre detenerla. Va en caída libre y sin freno. El mandatario le ha costado leer entre líneas que el pueblo hoy se pellizcó y se mamó de su negligencia y de su falta de gestión para dar respuesta a los problemas que agobian a una ciudad sumergida en el desórden, en el caos y el abandono. A lo anterior le sumamos los hechos de sicariato y una ola de inseguridad.
Primero fue Getsemaní, una comunidad que afrontó unos meses atrás el abandono total del distrito y que se vio abocada a adelantar una protesta reclamando la debida atención. Fueron estos vecinos los primeros en oponerse a que el símbolo de la administración estuviera en la plaza de La Trinidad. Es de recordar que este punto para los getsemanisenses es un lugar emblemático y de interés histórico debido a que en esta se llevo a cabo la incitación del pueblo y los actos heroicos realizados en 1811. Era imposible que el simbolo de la incompetencia administrativa estuviera al nivel de un grande como fue Pedro Romero.
En vista del rechazo al que fue expuesto el tractor y que nadie lo quería, la administración decidió trasladarlo para el barrio El Country. Y cuando todos creyeron que el monumento de la incompetencia tendría un lugar en el corazón de los cartageneros, la comunidad unida manifestó que no lo quería. El presidente de la Junta de Acción Comunal, John Barrios, expresó su inconformismo con la situación y añadió que en este sector de la ciudad se unieron y lograron hacer su propio alumbrado de Navidad. «El famoso tractor que nadie desea en ninguno de los barrios que fue despreciado hoy lo traen a nuestro barrio y no estamos de acuerdo. No lo queremos aquí.», manifestó el líder.
Dau recibe hoy lo que sembró en las comunidades: rechazo. Le dio la espalda a los diferentes sectores de la ciduad y así administró a Cartagena durante estos tres años. Hoy la ciudad le demuestra a Dau que no quieren nada que tenga que ver con una administración negligente e incapaz. La gente se cansó de su frase ‘Tú papá te quiere’ que suena lacónica y desgastada. Los cartageneros se mamaron de Dau y con el paso de los meses esto pinta que será peor para el mandatario distrital quien, como sugerencia respetuosa, debe tratar de concluir sus días en silencio y sin hacer mucha bulla pues cada vez que habla la gente se siente más hastiada.
Los cartageneros asumen el reto de enderezar el camino y anhelan que cuanto antes concluya esta pesadilla en la que se ha convertido el mandatario distrital para la ciudad. Cartagena decidió desde hace varios meses atrás bajarse del tractor y ha decidido dejar solo al alcalde. Dau, nadie te quiere.

