No para el escándalo por las pruebas y audios que evidencian el comportamiento reprochable del cuestionado veedor Jorge Quintana Sosa. A los audios se suman ahora recibos de pago firmados por él y chat o conversaciones en las que entrega el número de la cuenta de su escolta personal con número de cédula agravando aún más su situación.
César Cárcamo, director de la Red de Veeduría a la salud Derecho y Vida, expresó su preocupación por situaciones como estas que se transforman en factores extorsivos y dejan de lado la verdadera razón de ser del veedor atendiendo la función del control social que se debe ejercer.
«Me preocupan estos actos bochornosos en donde los actos de control social se están convirtiendo en un mecanismo de extorsión, de voleteo, de agravios y de señalamientos infundados. Lo que se escucha en estos audios merece el repudio de todos los cartageneros y todos los veedores», manifestó Cárcamo.
El representante de la veeduría Derecho y Vida fue enfático al señalar que el veedor debe ser ejemplo de transparencia, de rectitud y buen comportamiento, y no ser como dice el adagio popular, doble cara como el caimito. «El llamado es a los órganos de control para que tomen cartas en este asunto y que sobre estos seudo veedores caiga todo el peso de la ley. No debemos permitir que se siga mancillando el buen nombre que tienen las veedurías y el control social para que los funcionarios públicos cumplan a cabalidad sus funciones», concluyó.

En esta conversación entrega la cuenta de su escolta personal.
ESTAS SON LAS PRUEBAS
Un audio en el que manifiesta que quedó mocho, un recibo de pago firmado de su puño y letra y una conversación por wattsapp en la que entrega el número de cuenta y la cédula de su escolta, se convierten ahora en las nuevas pruebas contra del cuestionado veedor en procura de constatar que incurre presuntamente en un acoso extorsivo.

La conversación continúa y agradece el pago que le hicieron a la cuenta de su escolta.
Pese a que un fallo lo obliga a rectificar sus declaraciones, ha dicho que no lo hará. De esta forma da por sentado que incurre en un desacato a una acción legal y de ir a una instancia superior y ser ratificado el fallo, Quintana Sosa sería sancionado con cárcel.
En una de las conversaciones sostenidas igualmente, el veedor hizo llegar una referencia bancaria de su yerno para que le consignaran a la cuenta de él, los recursos que se estaban exigiendo. Las pruebas han sido suministradas a este portal por una de las tantas víctimas de Quintana Sosa quien conminó a no quedarse callados y denunciar si han sido presionados por este veedor.
UNA VEEDURÍA DE PAPEL
ESOVA Noticias indagó sobre la Veeduría Ciudadana Quinta Ventana tú Veeduría y se logró establecer que, pese al certificado de existencia y representación legal de la entidad, se evidencia que el NIT aún no ha sido reportado ante la Dian.
Igualmente la matrícula ante la Cámara de Comercio aparece sin renovar desde el día 11 de abril de 2016, tal y como se puede apreciar en el documento anexo. Lo que se puede evidenciar es que el cuestionado veedor no cumple si quiera con sus obligaciones como entidad privada. A juicio de los entendidos en la materia consultados por este medio, lo que queda claro es cómo puede un ciudadano que se dice ser veedor, no tener sus documentos al día, y querer hacer control social. «Lo que está en evidencia es que las investigaciones a las redes de veedurías se deben realizar pero comenzar sanciones y demás por la de este señor Quintana Sosa», sostuvo el abogado Ernesto Torres Rodríguez.




