Una grave situación, están padeciendo 450 familias del Corregimiento de Barbosa en jurisdicción del municipio de Magangué, ellos manifiestan que se encuentran olvidados por parte de la alcaldía y la gobernación de Bolívar, indican que hace aproximadamente un año pusieron en conocimiento de las autoridades sobre el avance de la erosión en este sector del Magdalena pero no prestaron atención al clamor de la comunidad; ahora el rio se está adentrando en la población y se llevado varias casas, hasta la iglesia se fue al fondo del rio.
El calado del Magdalena ha aumentado considerablemente debido a la ola invernal que se ha registrado en el departamento, sumado a los motores de los remolcadores que pasan por el lugar a toda marcha y el oleaje arremete a cada momento contra esta población rivereña; el número de damnificados por esta situación es grande y los daños materiales suman a cuantías millonarias; mientras tanto los habitantes tratan de bloquear el paso del agua con algunos sacos con arena sin obtener resultados satisfactorios.
La indignación de los habitantes de Barbosa radica en que ninguna entidad ha hecho presencia en esa población, precisamente en este momento de peligro en que se encuentran, resaltaron que cuando se trata de buscar votos, los políticos les ofrecen muchas cosas y posteriormente quedan nuevamente en el olvido como lo están viviendo en la actualidad.
Ante la preocupante situación, los pobladores piden al alcalde de Magangué, Carlos Cabrales Isaac y a los funcionarios de la secretaria de atención y prevención de desastres que hagan presencia en el sitio y tomen las acciones pertinentes para prestar el debido acompañamiento a esta población que clama con voces de auxilio una reubicación o el fortalecimiento de la muralla de contención al rio; obras que requieren de una infraestructura de alto nivel por lo que es necesario elevar esta preocupación a la autoridad departamental y nacional.
Sin embargo, otras poblaciones rivereñas como “Palmarito” también están viviendo la misma situación, ya van más de 20 casas que se ha llevado el Magdalena y hasta el momento no hay pronunciamiento de las autoridades para ayudar a estas comunidades; mientras tanto el tiempo pasa y el hospital y el colegio de Barboza están a punto de colapsar por la erosión y la fuerza del agua.
Con tristeza y con mucha impotencia los habitantes de estas poblaciones rivereñas observan como sus casas se las traga sin piedad el Magdalena, solo le piden a Dios que los siga protegiendo del efecto de la naturaleza, porque por parte de los mandatarios de turno el abandono sigue siendo total.

