Un verdadero drama es el que vive la familia del pensionado de la Policía Nacional Julio Blanco Valdés quien falleció por una patología diferente al Covid19 y el centro asistencial donde estaba internado lo embaló como muerte por el virus, a pesar que la prueba que tenía su familia en la mano decía todo lo contrario.
El pasado 9 de junio Blanco Valdés, de 79 años, ingresó a la clínica Cartagena del Mar, con un cuadro de insuficiencia renal severa. De inmediato fue hospitalizado, según lo requería su condición patológica. Días después de su ingreso lo remitieron a la sala de cuidados intermedios.
Ayer lunes, los familiares del jubilado recibieron una llamada en la mañana del centro asistencial manifestándoles que el paciente se encontraba en cuidados intensivos intubado; a las 3:00 de la tarde los llamaron nuevamente para informarles que Blanco Valdés había fallecido.
COMENZARON LAS DILIGENCIAS
Samir Blanco, hijo del fallecido en compañía de otros familiares iniciaron las respectivas diligencias con la funeraria y para sorpresa de ellos se encontraron con que la clínica afirmaba que el paciente había fallecido por Covid 19; situación que no entendían debido a que hoy 15 de junio recibieron los resultados del examen que le realizaron en la misma clínica al momento del ingreso y certificaba que era negativo para Covid 19.
De la misma manera no entienden cómo es posible que estuviera contagiado de Covid, si el médico internista que atendió a su padre les permitió el ingreso en varias ocasiones para que estuvieran con el paciente, y según por protocolo esto no podía ser posible si de verdad estuviera contagiado.
Ante tal asombro, los familiares del fallecido hicieron la reclamación ante el director médico de apellido Pájaro, ya que los restos mortales serán remitidos directamente al cementerio Jardines de la Eternidad el mismo martes, a las 04:00 pm en el municipio de Turbaco, para la inhumación sin presencia de acompañantes; sin embargo, afirman que el galeno les insistió que el paciente murió por covid y luego de una acalorada controversia el profesional de la salud les dijo en tono airado “Hagan…. lo que les de su gana”.
Entre tanto, la familia del fallecido Policía en uso de buen retiro, exigió justicia ante tal tratamiento cruel e inhumano ya que ninguno de sus parientes podrá darle su ultimo a Dios, por lo que anunciaron demandar formalmente a la Clínica del Mar ante la superintendencia de salud y en los estrados judiciales.
Con el sufrimiento del dolor que los embarga, la indignación y mucha impotencia, la familia del Agente Julián Blanco Valdés tendrá que conformarse con mantener vivos los recuerdos de quien era el buen padre y el excelente Policía que, durante más de dos décadas de su vida, sirvió a la comunidad, en el desempeño de sus funciones y que además fue condecorado varias veces por su compromiso y valor al brindar seguridad a la comunidad.


