Se prepara Cartagena para la celebración de su aniversario número 492 y, como nunca, la ciudad está repleta de proyectos, megaobras, adecuaciones y, principalmente, una agenda cultural y festiva que nos hace vibrar de emoción y sentir muy orgullosos de lo que somos. A la misma se unirá seguramente y de la mejor manera, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana.
La Heroica resplandece y en cada rincón se respira hoy cartageneidad. El ambiente que ha brindado la administración distrital nos permite reencontrarnos y tener temas en común para hablar en la esquina del barrio o sector.
En el Corralito de Piedra hoy ya se respira un clima diferente. Se habla de proyección, e incluso, ya tienen en mente la conmemoración de Cartagena y sus 500 años para 2033. Solo ocho años nos separan de este magno evento que, sin lugar a dudas, debe ser apoteósico y romper la historia de la ciudad en dos.
La ciudad debe ser encausada por el camino correcto y no dejar que extraños ‘cantos de sirena’ en sus Envivos digan que la quieren pero le dan la puñalada por la espalda. En lo que todos los cartageneros parecen estar de acuerdo y coincidir es que ya fueron superados con creces esos aciagos momentos en donde reinaba la incertidumbre y el esceptiscimo.
¿Qué hay problemas?, claro que si, pero igualmente se vislumbran soluciones. Hoy se observa de la mejor forma a un gabinete y un grupo de profesionales, liderados por el alcalde Dumek Turbay, dispuestos a dar lo mejor por la ciudad. A gobernar con el oído, escuchando a los cartageneros que plantean los problemas que los aquejan día a día, pero igualmente hay un trabajo en el que, sin lugar a dudas, se abre siempre un abanico de respuestas que es lo que esperan las comunidades.
A Cartagena hay que quererla, cuidarla y pechicharla. La Heroica es una ciudad que perfectamente amalgama los conceptos de historia y tecnología de punta. Esto hace pensar que su crecimiento y desarrollo es insospechable pues no se puede determinar hasta dónde podrá llegar. Ver recientemente a dos ministros muy cercanos del gabinete con el alcalde hace preveer que los mejores tiempos están por venir y que no está muy lejos el tan anhelado diálogo que se debe dar, si o si, entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde Dumek Turbay.
Seguirán sonando las voces disonantes que pretenden encontrar eco entre quienes tratan de pescar en río revuelto. Sin embargo ellos, muy seguramente están invitados también a la fiesta de cumpleaños aunque, como dice el Gran Combo, ‘Se llenen la mano de lechón, después se limpian con la cortina’, pero pueden disfrutar de este gran homenaje para nuestra ciudad.
Todo está preparado y dispuesto. 492 años no se cumplen todos los días. A punta de esfuerzo y dedicación hoy Cartagena se viste de gala para esta gran celebración y se proyecta para sus 500 años. Feliz cumpleaños para esta bella ciudad y que todos los invitados lleguen con su mejor vestido y mejor regalo porque la ciudad se lo merece.

